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  Nuestra historia
 

El olivo en San Juan, tiene un abolengo casi tan antiguo como el de la vid, ya que su cultivo en el Valle de Tulum se remonta al siglo XVII, aproximadamente al año 1706. Si bien la tradición sanjuanina se asocia a la imagen del viñedo, según nos cuentan nuestros abuelos, los olivares que nuestros antepasados tenían en sus fincas destinaban sus frutos a la conserva artesanal y al aceite que se consumía en la familia, que también se regalaba a aquellos amigos más ligados a los afectos.

Corría el año 1945 y un español, Don Francisco Lara Peláez y su yerno argentino, Don Enrique Torés Santiago decidieron establecerse en Pocito. Con una familia numerosa, muchas ganas de progresar y muy pocos recursos compraron una finca ubicada sobre calle catorce y callejón Prolongación Gral. Acha (entre Ruta 40 y calle Mendoza). Allí plantaron los primeros olivos de la zona y como no había mucha información se guíaron por la experiencia que “Don Paco” traía de España, ya que en aquellos tiempos en San Juan los agricultores cultivaban principalmente la vid.

Ellos fueron pioneros de la olivicultura, son los que hoy conocemos como "productores tradicionales" o "pequeños productores", una de sus características principales fue la de haber sobrevivido a los periodos de crisis que sufrió la olivicultura en el país y en San Juan. Otra de ellas es que, en las dos generaciones que siguieron a estas familias, se mantuvo y mantiene la tradición olivícola, ya que casi todos los hijos y algunos nietos continuaron con el cultivo y en muchos casos el olivar sigue siendo su principal fuente de ingreso.

Continuando la tradición agrícola familiar años más tarde el yerno de “Don Enrique” (Don Humberto Moral) compró la parte de Don Paco y continuó con el cultivo. Como estrategia productiva inicial, cultivó chacras y los ingresos de estas le permitieron subsistir mientras crecía el olivar, y en los momentos aciagos para la olivicultura.

Año tras año Don Humberto vendía la producción a una empresa de Mendoza y esta a fin de año le enviaba como presente sus propias aceitunas como producto de aquella provincia. Considerando Don Humberto que cultivaba un muy buen producto no podía admitir que no se vendiera como producto de San Juan por eso basándose en la información que tenía sobre aceitunas (que era un mercado creciente y que existía suficiente demanda para insertar un nuevo producto en la provincia) decidió crear el 12 de octubre de 1995, a GRANJA POCITANA SRL, una empresa familiar, junto a su esposa Azucena Torés. De esta manera realizó una integración hacia adelante, dedicándose a la elaboración de aceitunas en conserva primero y luego a la elaboración de aceite de oliva.

En un principio se trabajó con un Director Técnico externo hasta que en 1999 su hijo Leonardo Moral Torés se recibió de Ing. Agrónomo. También en ese año la empresa comenzó a elaborar Aceite de Oliva extra virgen, en la Universidad Nacional de Cuyo de Mendoza, con una máquina a prensa, método tradicional.

En el 2001 Granja Pocitana realizó una fuerte apuesta al Know How enviando a su Director Técnico, Ing. Agrónomo Leonardo Moral Torés a España durante 1 año, para obtener así una maestría en Aceitunas y Aceite de Oliva. Luego de regresar a la Argentina siendo el único profesional con ese título en ese momento, comenzó las gestiones para que la empresa elaborara su propio aceite de oliva pero con las características que estaba demandando el mercado en los principales centros del mundo dedicados al consumo de este “zumo” tan beneficioso para la salud. Para tal fin la empresa adquirió una máquina italiana marca OLIOMIO, con sistema centrífugo, íntegramente de acero inoxidable, con la que empezó a elaborar ACEITE DE OLIVA EXTRA VIRGEN, SIN FILTRAR EN RAMA (denominación de origen de España).

Al constituirse la Ruta del Vino de San Juan, como las bodegas originarias estaban en Pocito comenzaron a recibir turistas, pero la infraestructura de la fábrica no era la adecuada, por lo que tomaron la decisión de abrir un local de venta sobre Ruta 40, dentro del circuito de la Ruta del Vino, frente a una de las bodegas que lo integran, en un terreno recién adquirido por la firma. Este nuevo local abrió sus puertas el 14 de abril de 2006, justo para Semana Santa. Se le colocó por nombre “MANOS SANJUANINAS”, ya que la intención es mostrar no solo los productos de la firma sino todo lo relacionado con la producción artesanal de esta provincia, tales como: Aceite de Oliva, aceitunas y almendras de Granja Pocitana, otras conservas, frutas secas, dulces artesanales y caseros, vinos, chocolates, tomates deshidratados y aromáticas, artículos en cuero y madera, tejidos a telar, regionales, etc

Servicios adicionales:
* Catas dirigidas de Aceite de Oliva
* Degustaciones
* Visitas guiadas por olivos
* Y debido a que no hay un local que brinde información turística al ingreso o salida de la provincia, en este lugar también se ofrece este servicio y está abierto de lunes a domingos de 10 a 20 hs. (incluyendo días feriados). De esta manera la empresa realiza una nueva integración hacia adelante con el propósito de llegar directamente al consumidor final, pero con precios de fábrica.

 
 
Atención al cliente: (264) 4921086 - 264 5046812 - ventas@granjapocitana.com.ar
Ruta Nacional 40 entre calles 13 y 14 - Pocito - San Juan - Argentina